"En nombre de los poetas y de los artistas, de los que escriben y de los que sueñan, se prohibe a la civilización, que toque uno sólo de estos ladrillos con su mano demoledora y prosaica".
Con cada parpadeo de sus caminantes, Buenos Aires atrapa formas, luces, sombras, sabores, sentimientos y sonidos en tonos sepia, grises y en un sinfín de colores. Son instantes convertidos en eternidad, donde la ciudad proyecta su existencia, su huella, su pasado y su futuro.
Mis instantáneas son apenas un reflejo de esa geografía urbana que camino y observo todos los días...